Gerentes ¿Qué pasó con el estilo?

Gerentes ¿Qué pasó con el estilo?

5 de febrero de 2024 Consejero Gerencial 0

En un proceso de asesoría a una compañía que está en el proceso de implementar los planes de carrera, como una estrategia de fortalecimiento institucional, a la vez que ayuda a la retención de personal, hablamos de la necesidad de formar a sus ejecutivos con potencial gerencial, de tal manera que se contara con personal idóneo para el crecimiento territorial.

En esta formación de gerentes se hizo evidencia de algunas cosas. La primera es que no basta con que un gerente sea administrador de empresas o ingeniero industrial. El cúmulo de saberes necesarios para dirigir eficientemente una organización no se limita a una carrera profesional y esa es una problemática radical, pues muchas empresas, sobre todo las que nacen de los emprendimientos, no tienen al frente, líderes realmente competentes. Si bien, el gerente no se las bebe saber todas y cada área funcional debe tener un director experto, como responsable de la estrategia y de pensar el futuro de una organización, el gerente debe estar formado con unos criterios de gestión muy específicos. Conseguir esos conocimientos vía universidad es costoso y complejo, sobre todo por la cantidad de tiempo que conlleva, por lo que en esta escuela de gerentes, diseñamos en primera instancia, diez cursos virtuales e intensivos en su estructuración técnica.

Pensamiento estratégico y gestión del valor – Gestión humana – Gestión financiera – Gestión de costos – Gestión de procesos, la productividad y la competitividad – Gestión comercial – Gestión Logística – Gestión de la tecnología y de la Innovación – Gestión de la comunicación y las Relaciones Públicas – Fundamentación legal e impositiva.

A la gerente de gestión humana le pareció que nuestro curso de formación gerencial con esos diez temas, siendo virtual, tenía sus limitaciones, sin embargo era la mejor metodología para que el personal lo pudiese realizar en tiempos muertos o en su tiempo libre y no consumiría los recursos que la logística de capacitación implica. El gerente de la compañía aportó diciendo que el personal de hoy debe empezar a asumir ese tipo de aprendizaje, es más práctico y rápido y elimina las restricciones de tiempo y espacio.  Todavía así, el gerente afirmó que no le parecía suficiente.

Con su mirada hacia un horizonte invisible, este gerente hizo remembranza de su papá, el fundador de la empresa. Durante algunos minutos nos habló sobre cómo ese hombre se había hecho a sí mismo. En sus palabras dejaba entrever que más allá de que fuera su padre, le tenía mucha admiración. Acto seguido nos habló de su estilo.

Ya hacía algunos días, en mi trabajo de creativo comercial, le había hablado a una compañía de capacitación sobre la necesidad de construir un curso dirigido al estilo de los gerentes y fue una coincidencia que este señor tocara el tema. Lo cierto es que antaño, si una cosa diferenciaba a estos líderes era su clase y su estilo. No porque pertenecieran a un estrato social más alto. Es porque representaban realmente a una cultura dirigente y eso se ha perdido.

Esos detalles y esa sutileza que les daba el encanto hoy en día sólo se están viendo en las grandes compañías y marcan la diferencia entre unos ejecutivos y otros e inclusive, son la razón para que algunos sean escogidos y otros no. Empecé, entonces, a enumerar algunos puntos y con cada uno de ellos el gerente reafirmaba su idea.

Pienso, le dije que los temas de formación personal que se requieren para darle clase y estilo a un gerente son: a) Imagen física personal. b) Imagen pública personal. c) Gastronomía. d) Fundamentación en arte, literatura y música. e) Geopolítica. f) Psico- sociología. g) Oratoria. h) Comunicación escrita. i) Comunicación no verbal y j) Voz de Mando.

Por supuesto. La de gestión humana manifestó su preocupación. Por una parte son temas muy personales, segundo, el seguimiento y los indicadores de aprendizaje y, tercero, se consumía el presupuesto de capacitación. Serían al menos 300 horas de capacitación virtual por sujeto. Ellos querían formar a 20 individuos de la organización y sí, esto tiene su costo, en este caso llegamos a Usd $750 dólares por persona, por un curso de 20 niveles y distribuido en 10 meses, sin tener en cuenta de que algunos de estos temas, requieren al menos una jornada presencial, pero eso sería un tema para después. Es difícil por ejemplo, manejar el tema de la gastronomía de manera virtual, sobre todo, teniendo en cuenta de que no se trata de cocinar sino de degustar. El gerente propuso que ese tema se dejara para el final y que ya buscarían cómo hacerlo.

Todavía no hemos terminado esta negociación y aún no sé si finalmente nos van a contratar o no. De todas maneras no me pasó inadvertida la inquietud de este gerente. ¿Qué habrá pasado con el estilo y la clase que otrora parecían tener los gerentes? ¿Qué tanto le afecta a un gerente la falta de esos aprendizajes? ¿Afectan también a las compañías?

Hay algo que es real y es que el estilo gerencial se ha relajado mucho en los últimos años. Lo que no se ha relajado tanto es el impacto que esa imagen genera. Es decir. Está bien que, por ejemplo, la corbata haya perdido espacio entre los cuerpos directivos, sin embargo, cuando se trata de relaciones intergerenciales, todavía se considera de mal gusto no usar la corbata que es un símbolo de éxito. Recuerde que la corbata era usada por los soldados holandeses como una señal de que habían salido victoriosos en la batalla. Pueda que su uso se haya generalizado de mala manera, no significa que se haya perdido el valor del símbolo.

  1. Imagen física personal. El dicho que manejamos en nuestra compañía es: “como te ven te tratan, te quieren o te maltratan”. En un mundo que se mueve a través de la apariencia, esta apariencia impacta directamente en la realización de negocios; impacta en el respeto que los empleados tienen por los cuerpos directivos; impacta en la manera como los colegas le perciben. En este caso, estamos hablando directamente del manejo del vestuario, complementado con el maquillaje para las mujeres. Es muy posible que esta variable parezca perder importancia frente a la manera de pensar de las nuevas generaciones, en especial de los millenials. No es así. Incluso ellos se fijan en la apariencia. Además no podemos pensar que el hecho de que se tenga una imagen estructurada signifique que sea “acartonada”. Una imagen personal bien estructurada, con clase y estilo, también puede ser moderna. Fíjese en Richard Branson o en Catalina Londoño, Vicepresidente Comercial de la azucarera colombiana Ingenio Pichichi S.A., según la revista Vogue.
  • La imagen pública personal, es quizá uno de los aspectos más descuidados de los gerentes, sobre todo porque ignoran lo que significa y cómo está compuesto. Son ocho elementos que se interrelacionan y muy delicados de manejar. Son simbióticos por lo que unos afectan a los otros. En cuanto a su imagen pública personal, un gerente debe saber de protocolo, urbanidad, cortesía y etiqueta, self marketing, redes sociales, reputación y prestigio. Una falla en uno de ellos es capaz de dañar el trabajo en todos los demás. Imagínese todo lo que sucede cuando se ignoran estos factores y por lo tanto no se saben manejar. Otra vez aplica el dicho de “como te ven te tratan, te quieren o te maltratan”.
  • La gastronomía, es un área difícil. Junto con la etiqueta y teniendo en cuenta que no somos cocineros, en nuestro caso se trata de saber comer, qué comer y qué estamos comiendo. Saber reconocer y degustar unas carnes y mariscos en su punto, saber catar un vino y un café, reconocer los quesos y saber maridar todos estos elementos y su relación cultural en el mundo. Este, aunque es posible, hacerlo, definitivamente no es un curso que quisiera hacer virtual y por supuesto, es el más costoso de todos. Debe quedar muy claro que estos conocimientos sean para “descrestar” a los demás. Por una parte, la comida es uno de los más fuertes instrumentos de gestión. Los negocios más importantes del mundo se cierran alrededor de una buena comida. También es porque a nosotros mismos, el sólo hecho de saber nos da la sensación de ser sujetos más globales, ciudadanos del mundo.
  • Fundamentación en arte, literatura y música. Una mala noticia, todo no es rock o reguetón, todo no es tatuajes ni pircing y todo no es Hollywood. A esto, antaño, se le llamaba cultura general. Aunque en lo particular, prefiero el cine chatarra al cine arte, no significa que lo desconozca, que existen esfuerzos importantes y en extremo artísticos en el sétimo arte. Nunca va a ser mejor la película que leer el libro, cuando eso suceda es porque el libro no es bueno y eso también es necesario saberlo reconocer. Aunque leo más libros técnicos que libros de literatura, tampoco significa que desconozca un buen relato o una hermosa poesía, incluso con sus tendencias modernistas y postmodernista. Lo mismo sucede con la pintura y la escultura. Y qué decir de la música. Yo me crie escuchando al ecuatoriano Julio Jaramillo y mucha música popular y de cantina, m i adolescencia estuvo llena de mucho rock, pop y balada americana, y mi adultez se llenó con rock en español y música social latinoamericana y sin embargo, no significa que desconozca los clásicos del mundo. A todo esto se le llamaba cultura general, esencialmente porque tiene un efecto en nuestra capacidad de ver el mundo y su diversidad. Esta variable es esencial para un gerente sobre todo si tenemos en cuenta que para realizar cualquier penetración comercial debemos comprender la cultura del mercado meta que vamos a intervenir. Pienso que esta puede ser una de las variables que han significado el fracaso de muchas compañías que han querido expandirse por nuestros países.
  • Geopolítica. Si usted analiza un país como China se dará cuenta de que, en lo que nos interesa a nosotros, su economía empresarial en relación con la política, se mueve en una línea, incluso en los dos mundos que componen a ese país. Y la economía práctica, se mueve en otra línea diferente. Su relación legal es socialista y su realidad cotidiana es capitalista, sobre todo en las ciudades. El impacto de la situación griega y británica frente a la Unión Europea y lo que significa que Canadá le haya quitado el visado para los mexicanos. Lo inconveniente de que Costa Rica mantenga su requerimiento de visa, sobre todo para los colombianos y lo que le significa el no estar aún en la Alianza del Pacífico. El circo democrático montado en Bolivia, Nicaragua y Venezuela. El impacto que tienen los problemas de Brasil sobre la economía de la región y cómo la pelea entre la Opep y los petroleros americanos sacudió a Latinoamérica. Y así, múltiples variables, que si se aprenden a leer en prospectiva, le dirán al gerente cuáles amenazas y oportunidades se vienen en el mundo. El hecho de que en Colombia se firme la paz el 7 de agosto de 2019, será otro factor que modifique el ambiente de los factores en el mundo. Por cierto, Rusia, cuidado con Isis.
  • Nunca el mercadeo será estratégico, si los gerentes no están preparados en psico-sociología. Esta es una de las fallas más garrafales de la formación gerencial. La comprensión de la psicología de masas, pasando por el neuro-consumo, incluso hasta llegar al mercadeo hormonal o la endocrinología aplicada a la estrategia comercial, son vitales para comprender al cliente, entendido como un sujeto y entendido como un mercado. ¿Cómo diablos van a vender si no saben a quién?
  • La oratoria es el arte de hablar en público con elocuencia, con la finalidad de persuadir o conmover al auditorio. Imagínese hablando ante la asamblea de socios o ante la junta directiva. Una presentación frente a los empleados o frente a los clientes potenciales y no tener idea de la ortofonía que es hablar con buena ortografía, no saber qué es la gramática conversacional o simplemente una estructura de discurso. La mitad del encanto de un gerente está en su uso del lenguaje y si no está preparado para esto, no está preparado para ser gerente.
  • Y qué decir de la comunicación escrita. Yo llevo algunos años escribiendo, he escrito libros y aún me genera inseguridades. Cuando uno se equivoca hablando se llama lapsus linguae, pero cuando uno se equivoca escribiendo se llama lapsus cálami, y sí, está bien la asociación, pues una equivocación escrita es una calamidad. Las palabras dichas se pueden olvidar más la palabra escrita siempre será una evidencia. Dicho esto, basta solamente agregar que la redacción y la ortografía de muchos de nuestros ejecutivos es vergonzosa. 
  1. Es tan importante la comunicación no verbal que representa el noventa y tres por ciento de todo lo que decimos. En ese sentido, a manera de símil, podemos decir que somos o analfabetas o sordomudos en la comunicación semiológica no verbal. El no estar fundamentado en este aspecto significa que no estamos escuchando en realidad lo que nuestros colaboradores, empleados, clientes y sujetos de negocios nos están diciendo en realidad y esto nos deja a la merced de quienes sí saben leer nuestra comunicación no verbal.
  •  Cuando hablamos de Voz de Mando, se suele pensar que es el gerente que grita y da órdenes a diestra y siniestra. Nada que ver. Cuando usamos esa expresión estamos refiriéndonos a una especie en extinción: la autoridad. Son cuatro elementos que conviven juntos: Liderazgo y poder, autoridad y mando. Cada uno es una cosa diferente y se usan de manera diferente para momentos diferentes y un gerente deben saberlos utilizar. Sobre todo teniendo en cuenta una de las realidades más evidentes y a la vez más olvidadas del mundo empresarial: la verdadera autoridad es susurrante. Cuando un gerente grita es una expresión inconsciente e involuntaria de su miedo y todo esto se materializa en su estilo de gerencia.

El tener los conocimientos académicos y prácticos sobre los temas empresariales, es lo lógico. Ya tengo a mi gente lista para esto, cuento con profesionales con experticia en cada uno de ellos. Bueno, esto en caso de que se dé la contratación. En el caso de que no se dé, de todas maneras voy a empezar a desarrollarlo de a poco y los voy a ofertar en la plataforma de educación virtual de la escueladelservicio.com. Finalmente, agradeciendo el aporte de este gerente, me quedo con una pregunta: ¿Usted cómo está en cuanto a su clase y estilo?… sin auto engaños, por favor.

Wilson Garzón Morales

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